The Lonesome Anagnorisis of Loli (Ideal Parejas)

Ilustración: Laura MC

Ilustración: Laura MC

La Loli tiene 33 años, mide 1’68m y pesa 70kg. Es de constitución rechoncha, producto de una dieta rica en hidratos de carbono. Tiene los dientes prominentes que, junto a su look morena-azabache-teñida y pelo ondulado, le confieren un cierto parecido a Goofy. La Loli está en paro desde hace casi dos años, cuando la crisis le obligó a cerrar su peluquería de la calle Dante, cerca de su casa, en la calle Fastenrath del barrio del Carmelo de Barcelona. Ahí es donde vive con el Rúben, su pareja.

El Rúben, 35 años, 1’83m y 90kg, fornido, rapado y con un tribal en el hombro izquierdo, es instalador de ventanas de aluminio de la empresa Hnos. Almansa, en el polígono industrial de La Llagosta. Los viernes por la noche, juega a fútbol en la Meiland con sus amigos del barrio.

La Loli y el Rúben se casaron hace ocho años. Ahora llevan ocho meses sin mantener relaciones sexuales, casi siempre debido a la falta de ganas e interés por parte de él.

La Loli se levanta cuando lo hace el Rúben y mientras este se ducha, ella prepara el desayuno. Cuando él se va a trabajar, la Loli friega los platos de la noche anterior y del desayuno. Depende del día, hace la cocina, el baño o limpia el polvo y friega la casa pero siempre, siempre, ventila la habitación. Alguna vez, muchas en los últimos meses, cuando la Loli recoge la ropa sucia que el Rúben dejó tirada en el suelo del dormitorio, huele los slips de su marido y se mete en el baño, donde utiliza sus dedos y el agua que emana del teléfono de la ducha para masturbarse impunemente. Siempre se siente culpable al acabar.

La Loli sale triste del baño, casi abatida. Su autoestima está por los suelos: en breve se le acaba la prestación por desempleo y no encuentra trabajo, aunque tampoco lo busca de manera activa. La relación con el Rúben se ha tornado aburrida y casi sin sentido, siendo el silencio un inquilino más del piso. Al pensar en el Rúben, es cuando la Loli es capaz de llorar: lo quiere con locura porque no se imagina una vida sin él. Se siente fea, gorda y repugnante y es capaz de creer que es nefasta sexualmente para justificar estos ocho meses sin sexo. Y cuando más abajo está, la Loli decide encender la tele y ver el programa de Ana Rosa Quintana para comprobar que otros están mucho peor. Así pasa las mañanas, a caballo entre la Quintana y la Griso. Los días que el Rúben no viene a comer, puede llegar a empalmar los magazines matinales con Mujeres, hombres y viceversa y Cámbiame, hasta llegar al Sálvame.

Los viernes por la noche es otro de los momentos en los que la Loli se siente desdichada; La Loli no tiene amigas. Renunció a ellas por el Rúben. Mientras este juega a fútbol con sus amigos del barrio en un equipo que decidieron llamar Coca Juniors, la Loli se queda en casa viendo el Deluxe. Le gustaría salir con la Ráquel pero se fue a Valencia a vivir con su novio. Dejó de hablarse con la Mireya porque es tonta. Imposible reconciliarse con la Noe porque, según la Loli, le tiraba los trastos al Rúben. Aunque la admira, siempre se ha sentido inferior a la Patri porque fue a la universidad y tiene temas de conversación en los que ella no puede opinar; es más, ni tan siquiera tiene opinión. De nada. Recuerda con vergüenza aquella vez que salió con la Patri y sus amigas de la facultad de medicina. Hablaban sobre una paciente “afásica persistente”. La Loli fingió mostrar interés por el tema y preguntó cómo sabía una si era “asiática persistente”. Un estallido de carcajadas inundó el Samba Brasil de la Plaça Santes Creus de Horta.

Algún viernes entra en el chat para conversar con desconocidos y extraños. Tras una tríada de preguntas estándar sobre generalidades (¿qué tal?, ¿qué haces en casa un viernes por la noche?, y dime, ¿estás solita?), la cuarta versa sobre sexo. La Loli siempre sigue el juego. Algunas veces, cuando la charla ha subido de tono, pone la webcam y muestra su ropa interior y, si ha llegado a excitarse, enseña las tetas. Muy pocas aunque algunas, se masturba por webcam imaginándose que el falo que hay en el monitor es el de su marido. La Loli nunca ha llegado a correrse con el cibersexo. Sobre las tres de la madrugada, la Loli se mete en la cama cachonda perdida esperando a que vuelva el Rúben. Ella pretende aprovecharse del estado etílico de su marido para echar un miserable polvo; pese a que la Loli le obligó a dejarlo, a veces desea que el Rúben se haya metido un gramo para que venga revolucionado y la folle toda la noche. La Loli no quiere hacer el amor; la Loli quiere que el Rúben la folle.

El Rúben abre la puerta. La Loli, mojada, se estremece en la cama. El Rúben camina torpemente por el pasillo adelante, apoyándose como puede en la pared; entra en el lavabo. La Loli se excita al escuchar el chorro de orín golpear el agua del retrete. Cuando el Rúben se mete en la cama, la Loli se abalanza sobre su miembro pero el Rúben se zafa. Tras un violento “¿pero qué coño haces, joder?”, el Rúben se da la vuelta y se pone a dormir.

Sábado por la mañana. La Loli ha hecho revoltillo de huevos para desayunar. El Rúben se va a trabajar. La Loli friega los platos. Entra en el dormitorio y abre de par en par las ventanas. Recoge la ropa sucia de su marido. Tira con desdén los slips en la lavadora. Quita el cinturón de los tejanos y mira que no haya nada en los bolsillos. Un billete de cinco euros y suelto en monedas, restos de una paperina de coca envuelto en un kleenex arrugado y una caja de cerillas con la serigrafía del Club Calypso de Mataró. La Loli se va al ordenador y teclea en google “club calypso mataró”. Efectivamente, el Rúben se va de putas.

La Loli acaba de experimentar la anagnórisis aunque a ella le suene a enfermedad venérea. Cuando vuelva el Rúben a casa, la Loli lo recibirá tirándose por la ventana que anteriormente abrió para ventilar el dormitorio conyugal. La Loli y el Rúben viven en un segundo, sin ascensor, de 60m2, con dos dormitorios y cocina independiente. Ideal parejas.

Se alquila

Anuncios

Acerca de cY

amb i grega, dièresi i acabat en zeta

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: